domingo, 27 de marzo de 2016

La tabla


Este juguete fue una creación colectiva de parte de un grupo de niños en uno de los barrios más altos de Medellín, Villa del Socorro. Teniendo en cuenta que no poseíamos juguetes de Fisher Price, ni las muñecas de la tv, ni los carritos con controles de la actualidad, los juegos y juguetes eran inventados con lo que disponíamos en el contexto.

Este juguete en particular no tiene nombre se trataba de ir hasta la casa y coger una tabla de las que sostienen las camas (a escondidas para evitar una pela) sacarla y llenarla de mucha parafina por uno de los lados y cuando estuviera bien lisa de manera que se fuera sola por la cuadra, sentarnos los que mas pudiéramos y tirarnos por las empinadas calles del barrio hasta llegar a la carretera, una vez terminábamos nos subíamos nuevamente corriendo y repetíamos la acción muchas veces incluso hasta se nos rompían las camisetas y los pantalones porque a veces nos salíamos de la tabla. (Situación que nos causaba muchos problemas en la casa) pero sabiendo el disfrute al cual nos enfrentábamos no importaba.

Estos momentos eran muy divertidos primero porque nos reuníamos todos los niños de la cuadra, nos turnábamos para montarnos, cuidábamos al compañero de que no se saliera de la tabla, comprábamos las velas, en fin el encuentro, el compañerismo y la amistad, por otro lado porque para nosotros eran los mejores juguetes, momentos muy felices que se recuerdan con mucho agrado y cariño.

Natalia
Universidad de Antioquía
Colombia

1 comentarios:

  • Luisa Helena says:
    28 de agosto de 2016, 17:39

    Soy de República Dominicana, esto lo hacíamos mis hermanos y yo en la casa, regularmente tomábamos la tabla con la que se tapaba el tanque de agua o la que se usaba para cepillar los pantalones de tela fuerte de los varones. También usábamos una parte de las matas de palma que le llamamos Yagua, una resbalada en un barrio distante Cristo Rey, me costó una maravillosa raspada de pecho, barriga y muslos; sobre la raspada me asentaron mi senda pela. Cuanto dolor. Jajajajajajaja que buenos recuerdos.

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